¿Qué se necesita para ahorrar?

¿Cuánto necesita ahorrar usted para poder realizar una renovación en su hogar, como poner piso de cerámica en su casa? ¿Cuánto para poder enviar a su hijo o hija a la universidad? ¿O cuánto necesitaría para pagar los tratamientos de ortodoncia que necesita su hijo o hija?

Todas estas son metas mencionadas por las y los miembros del grupo de ahorros GEMA. Este programa es patrocinado por Investing Hope Foundation (IHF) y facilitado por el Programa Luz Verde Auxilio Educativo.

Los miembros escribieron en hojas de papel 3 objetivos que cada uno tenía para ahorrar. Luego, estos objetivos se ordenaron por categorías como: mejoras en el hogar, viajes, educación de los hijos, compras, atender emergencias o comenzar un negocio.

El ahorro no es un hábito de estas comunidades, no obstante, empezaron de hacerlo desde junio. Iniciaron un total de 17 grupos GEMA, la mayoría están en las áreas rurales. La membrecía va de 13 a 18 miembros por grupo. Se reúnen una vez al mes y se requiere que cada uno ahorre como mínimo 3000 pesos por semana. De junio a setiembre ellos ahorraron un total de 21.600.000 pesos colombianos.

Rocío les enseña un método para calcular la cantidad que necesitan ahorrar, mensual y semanalmente, para poder alcanzar sus metas.

Los materiales usados fueron una cartilla sobre el ahorro y las calculadoras brindados por la Fundación IHF. La fundación le brinda capacitación a Rocío quien, a su vez, capacita a un grupo de facilitadoras. La fundación IHF brinda una supervisión al programa tres veces por año.

Miembros del grupo GEMA en Los Teres calculando sus metas de ahorro.
Esta miembro tiene claro su meta. Ella deseába ahorrar 300,000 pesos en seis meses para comprar 20 gallinas, lo que significa ahorrar 12,500 pesos por semana.

Algunos miembros encontraron que el ejercicio para calcular sus metas era fácil; pero, para otros se trataba de una nueva experiencia. La mayoría no tenían una meta de ahorro clara por ende no sabían cuánto costaría cumplirla. Pero se ayudaron mutuamente y, al final, todos pudieron hacer el ejercicio.

Tenía mucha curiosidad por saber cómo las personas sin una cultura de ahorro se esforzaron para ahorrar. Las dos mujeres de la fotografía anterior nos brindan ejemplos, pero la mayoría de los miembros ahorran gastando menos. Me sorprendí cuando me dijeron que era fácil ahorrar. Sin embargo, ellos todavía no tienen este hábito.  No ahorraron de forma regular. Más bien, han buscado dinero de una u otra forma para poder resolver gastos de emergencia. ¡Mucho estrés!

Nuestra esperanza es que los grupos GEMA pueden ayudar a estos miembros a formar el hábito del ahorro y que invierten sus ahorros en el futuro. La meta de todos es mejorar la calidad de vida, para sí mismos y sus hijas e hijos.

Marlene